
Caen los bonos y las acciones argentinas y el riesgo país se encamina a los 800 puntos
Los activos financieros argentinos vuelven a operar en terreno negativo y profundizan las pérdidas acumuladas durante octubre. El riesgo país trepa 25,5% en el mes y 33,5% en el año, mientras que el Merval cae 6,3% en octubre.
La deuda y las acciones argentinas vuelven a operar con mayoría de bajas y el riesgo país profundiza su tendencia alcista durante octubre, en una nueva jornada de deterioro para los activos financieros locales. El indicador elaborado por JP Morgan alcanza los 790 puntos básicos –según sondeos privados–, con un incremento de 4,9% en la rueda, mientras que acumula un salto de 28% en el mes y de 36,1% desde el comienzo del año, de acuerdo con las cotizaciones del mercado financiero. La dinámica refleja las dificultades del gobierno de Milei para recuperar la confianza de los inversores y reducir el costo de financiamiento de la Argentina, en un escenario atravesado tanto por factores internacionales como por las dudas sobre la evolución de la economía doméstica.
La caída de los títulos públicos en dólares se combina con el retroceso de la Bolsa porteña y de las acciones de empresas argentinas que cotizan en Wall Street. El índice S&P Merval registra una baja de 1,9% durante la jornada y acumula un retroceso de 6,3% en octubre. Cuando se mide en dólares, la caída mensual alcanza el 8,4%, mientras que la pérdida desde enero llega al 20,3%. En términos interanuales, el indicador bursátil también muestra una variación negativa de 13,4% en pesos.
El comportamiento de la deuda soberana tampoco consigue revertir el balance del mes. Entre los bonos en dólares, el AL41 registra una caída de 4,2% en octubre, el AE38 retrocede 4,1%, el GD35 pierde 3,7% y el AL35 baja 3,3%. En la jornada, las pérdidas alcanzan hasta el 1,4% en el caso del AL41D, mientras que los títulos GD30D y GD35D retroceden 0,9% y 1%, respectivamente.
La evolución de los activos argentinos se produce después de varias semanas en las que el mercado alternó jornadas de recuperación con nuevas ventas, sin conseguir consolidar una tendencia que permita comprimir de manera sostenida el riesgo país. El indicador ya se encuentra 360 puntos por encima de los 402 puntos básicos que había alcanzado como mínimo durante la gestión de Milei, a mediados de julio, y vuelve a ubicarse en niveles que encarecen las posibilidades de regresar al financiamiento voluntario en los mercados internacionales.



