
Riesgo país en 600 puntos: qué está mirando el mercado y por qué preocupa al Gobierno
El indicador volvió a niveles que no alcanzaba desde abril. Tasas de EEUU, reservas, deuda y elecciones, las claves para entender qué pasa.
El riesgo país argentino volvió a superar los 600 puntos básicos y cerró el viernes pasado en 609 unidades, después de diez ruedas consecutivas en alza. El indicador elaborado por J.P. Morgan acumuló una suba de más del 50% desde el mínimo de julio, cuando se ubicaba en torno a los 400 puntos. Detrás del movimiento aparece una combinación de factores internacionales y locales que golpearon a los bonos soberanos y elevaron el costo de financiamiento de la Argentina.
El dato no es solamente una referencia de los mercados. A medida que aumenta el riesgo país, los inversores exigen mayores rendimientos para comprar deuda argentina. Eso encarece una eventual vuelta del Tesoro al mercado internacional y también repercute sobre las provincias y empresas que buscan financiarse en dólares. En el caso de proyectos de inversión de largo plazo, como los vinculados con Vaca Muerta, un mayor costo financiero puede modificar las condiciones para conseguir crédito.
¿Qué mide el riesgo país?
El índice compara el rendimiento que pagan los bonos de un país frente a los títulos del Tesoro de Estados Unidos, utilizados como referencia de menor riesgo. Se expresa en puntos básicos: 609 puntos equivalen a una diferencia de 6,09 puntos porcentuales respecto de la tasa de referencia estadounidense.
Por eso, cuando el indicador sube, no significa que el Estado argentino esté pagando automáticamente esa tasa por toda su deuda. Sí refleja que el mercado reclama una prima mayor para asumir riesgo argentino. La suba reciente estuvo vinculada con una caída de los bonos soberanos en dólares, especialmente los títulos de mayor plazo.
El primer factor: las tasas de Estados Unidos
Una de las claves está fuera de la Argentina. Durante las últimas semanas aumentaron los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense, lo que elevó la denominada tasa libre de riesgo y redujo el atractivo relativo de los activos emergentes.
Según especialistas consultados por Ámbito, el rendimiento del Treasury estadounidense a cinco años pasó de 4,35% a 5,02% en un mes, mientras que el rendimiento del bono argentino GD35 avanzó de 10,07% a 11,75%. El movimiento muestra que la deuda argentina no solamente acompañó el aumento de las tasas internacionales, sino que incorporó además una mayor prima específica.
El mecanismo es directo: si un inversor puede obtener una tasa más elevada en un activo considerado de menor riesgo, los bonos argentinos necesitan ofrecer un rendimiento todavía mayor para seguir resultando atractivos.



