
La necesidad de mantener las rutas en condiciones: entre 800 y 900 camiones de gran porte circulan diariamente por Chepes
El intenso tránsito de vehículos pesados vuelve urgente la recuperación y mantenimiento de las principales rutas nacionales que conectan Chepes con San Juan, Kilómetro 14,San Luis y Chamical. A la par de las obras, especialistas y usuarios plantean la necesidad de reactivar las básculas camioneras para controlar el peso de las cargas y evitar un mayor deterioro de las calzadas.
Entre 1.600 vehículos provenientes diariamente de distintos puntos del país circulan por la Ruta Nacional N.º 141, de los cuales entre 800 y 900 son camiones de gran porte. El dato permite dimensionar la importancia estratégica de este corredor vial, utilizado por chasis con acoplado, semirremolques de cuatro ejes y camiones bitrenes, algunos con capacidad para transportar entre 60 y 75 toneladas de carga.
El elevado flujo de transporte pesado genera un impacto significativo sobre la infraestructura vial, particularmente cuando los vehículos circulan con exceso de peso. La sobrecarga constituye uno de los factores que aceleran el deterioro de las rutas, provocando deformaciones, hundimientos, fisuras y otros daños que reducen la vida útil del pavimento.
La situación adquiere especial relevancia en los corredores que vinculan Chepes con San Juan, San Luis y Chamical, sectores que presentan actualmente un marcado deterioro y donde se reclama la ejecución de trabajos de recuperación y repavimentación.
El control del peso, una medida clave
Frente a este escenario, la recuperación de las rutas debería estar acompañada por medidas destinadas a controlar el peso de los vehículos de carga. En ese sentido, se plantea la necesidad de reactivar y poner nuevamente en funcionamiento las básculas camioneras existentes, de manera que puedan realizarse controles efectivos sobre las toneladas transportadas.
El objetivo no sería únicamente aplicar las sanciones correspondientes ante eventuales casos de sobrecarga, sino también preservar la infraestructura vial. Un sistema de control de cargas permitiría desalentar el exceso de peso y contribuir a que las rutas soporten las cargas para las cuales fueron diseñadas.
El problema adquiere mayor dimensión debido al crecimiento y diversidad del transporte de cargas que atraviesa la región. Los camiones bitrenes y otras unidades de gran porte permiten movilizar mayores volúmenes de mercadería, pero también requieren controles adecuados para garantizar que circulen dentro de los límites establecidos.
Sensores que permiten conocer el tránsito
Los datos precisos brindados por fuentes oficiales al diario El Cronista Chepes sobre el volumen de circulación vehicular surgen de los sistemas de conteo de tránsito instalados por Vialidad Nacional en distintos puntos de las rutas nacionales N.º 141 y N.º 79.
A través de antenas de transmisión de datos y sensores de conteo vehicular, estos sistemas registran el paso de las unidades que circulan por las rutas. Los dispositivos pueden encontrarse instalados en la superficie o en la estructura de la calzada y utilizar distintas tecnologías, entre ellas lazos inductivos, mangueras neumáticas y sensores piezoeléctricos.
Estos equipos permiten registrar el paso de los vehículos y generar información estadística fundamental para conocer las características del tránsito en cada corredor.
Las instalaciones forman parte de los sistemas utilizados para el seguimiento y planificación de la infraestructura vial. Mediante los datos recopilados es posible determinar el Tránsito Medio Diario Anual (TMDA) y establecer una clasificación de los vehículos que utilizan las rutas.
El sistema puede diferenciar, de acuerdo con sus características, entre automóviles particulares, colectivos y camiones, tomando como referencia parámetros como la longitud del vehículo y la cantidad de ejes.
En algunos puntos también se recopila información relacionada con la velocidad promedio del tránsito, un dato que puede ser utilizado para estudios vinculados con la seguridad vial.
Información para planificar las obras
Toda esta información resulta fundamental a la hora de definir las prioridades de inversión en infraestructura. Conocer cuántos vehículos utilizan una ruta, qué tipo de unidades circulan y cuál es el volumen de transporte pesado permite establecer qué corredores requieren intervenciones de mayor magnitud.
Los registros de tránsito constituyen así una herramienta para determinar la necesidad de ampliar calzadas, ejecutar trabajos de repavimentación, mejorar determinados tramos o avanzar, cuando las condiciones lo justifican, en proyectos de mayor capacidad vial.
En el caso de Chepes, el paso diario de cientos de camiones de gran porte pone nuevamente en el centro de la discusión el estado de las rutas y la necesidad de contar con una infraestructura acorde al movimiento económico que atraviesa la región.



