
Sube la importación de carne aviar: menos asado argentino, más pollo brasileño
Bajo las reglas del libre mercado, los argentinos comerán cada vez menos carne vacuna, más cara y con destino de exportación, y más pollo y cerdo importados, a precios más accesibles. Frigoríficos y productores avícolas y porcinos, en problemas.
Pollo Parrilla Redes Sociales
La transformación en el consumo de carnesen Argentina que empuja el mercado desde hace décadas se aceleró en el gobierno de Javier Milei. La caída de ingresos populares y la liberalización del comercio exterior, tanto para exportar sin cupos ni retenciones, como para importar sin límites, profundizó una tendencia -justamente- de mayores envíos de carne vacuna y un incremento de importaciones de carne aviar y porcina.
Es el resultado de políticas que dejan ganadores y perdedores claros. Los argentinos consumen menos carne vacuna, más cara y con destino de exportación, y la reemplazan por pollo y cerdo, a precios más accesibles para bolsillos castigados. Como se mencionó al comienzo, es un proceso de larga data, que toma cuerpo a partir de la decisión de las autoridades libertarias de actuar a favor de ese cambio. Por ejemplo, con acuerdos de libre comercio con Estados Unidos y Europa para exportar más vacas y traer más pollos y cerdos.
El récord de consumo de carne vacuna en este siglo se produjo entre 2007 y 2009, con un promedio de entre 67 y 69 kilos per cápita. El gobierno de Cristina Kirchner tuvo una política activa de precios subsidiados y fuerte intervención del mercado interno. Esa estrategia, sin embargo, se complicó ante la caída del stock ganadero, con productores que se volcaron a negocios más rentables. Entre 2010 y 2015 el consumo promedio disminuyó a entre 57 y 60 kilos per cápita.
Más pollo, menos asado: el consumo de carne vacuna fue en 2021 el más bajo en 100 años
Hoy con un kilo de carne vacuna se pueden comprar casi tres kilos de pollo y casi dos de cerdo.
l asado ocupa un lugar central en el imaginario cultural y culinario argentino. En la práctica, sin embargo, el consumo de carne bovina cayó a la par de las crisis económicas de los últimos años y perdió lugar ante el cerdo y el pollo. Más aún: un informe realizado por la Bolsa de Comercio de Rosario afirmó que el 2021 fue el año donde se registró el consumo de carne más bajo de los últimos 100 años, un número que se explica por el aumento de otro tipo de animales y la baja en el consumo interno.
La tradición de “tirar un pedazo de carne a la parrilla” tuvo un golpe manifiesto durante el año pasado, con un número de 47,6 kilos de consumo por habitante que quedó cerca de su peor cifra ubicada en 1920, cuando se totalizaron 46,9 kilos per capita.
“Esto, por un lado, es consecuencia de la disminución directa del consumo, al tiempo que también se amplió la absorción de otras proteínas animales”, explica el informe, que además deja otro dato contundente: el consumo de carne de vaca ocupa el 44% de la ingesta de carne animal de la dieta argentina, algo que se manifestaba entre el 60% y el 70% a principios del 2000.
El análisis publicado en un informe semanal del 10 de junio en el Especial Ganadería de la bolsa rosarina analizó también el nivel de producción vacuna. Allí explicita que “desde 1975 hasta la actualidad la producción cárnica bovina se ha mantenido en un rango relativamente estable que va de las 2,5 a los 3 millones de toneladas de carne bovina” y en 2021 esa producción estuvo debajo de las 3 Mt (millones de toneladas).
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Lo mismo sucede para las exportaciones. Si bien el informe argumenta que se han aumentado en un rango móvil de 0,16 a 0,82 millones de toneladas en su línea histórica, Argentina dejó el primer puesto como exportador que tenía en 1960 y cayó al quinto en 2021. Hoy el ranking lo domina Brasil e incluso países como Australia y Nueva Zelanda han multiplicado por 7 y 4 sus ventas al comercio internacional.
“Argentina, como abastecedora del mercado mundial de carne, si bien se mantiene en el segundo puesto ha demostrado un comportamiento errático por los últimos 70 años, quedando en el último puesto entre los 4 países del MERCOSUR seleccionados en incremento porcentual de los despachos mundiales”, aclara.



