Alquileres: advierten que el deterioro del poder adquisitivo agrava la pobreza entre los inquilinos de CABA

El peso del gasto en vivienda sigue condicionando las finanzas de los hogares porteños, aun en un contexto de mayor estabilidad del mercado de alquileres. Además, solo uno de cada cinco inquilinos reúne las condiciones para acceder a un crédito hipotecario.

Tras la fuerte crisis de oferta y los aumentos récord registrados entre 2022 y 2023, los precios de los alquileres comenzaron a estabilizarse e incluso crecieron por debajo de la inflación durante el último año. Sin embargo, el principal obstáculo para los inquilinos ya no es el valor de los alquileres, sino el deterioro del poder adquisitivo.

Actualmente, alrededor de una de cada tres familias porteñas reside en una vivienda alquilada, lo que representa entre 425.000 y 500.000 hogares, según datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) correspondiente al cuarto trimestre de 2025 y de la Encuesta Anual de Hogares (EAH). En términos poblacionales, esto implica que más de un millón de personas viven bajo un régimen de alquiler.

El estudio, elaborado por Tejido Urbano, muestra cómo el peso de la vivienda deteriora las condiciones económicas de los hogares porteños, incluso en un contexto de mayor estabilidad del mercado.

Si bien el precio del alquiler se normalizó y volvió prácticamente a los niveles de 2016, el problema hoy es otro: el salario mantiene un poder adquisitivo aproximadamente un 23% inferior al de ese año. Esto provoca que muchas familias porteñas deban realizar un mayor esfuerzo para sostener la vivienda y, al mismo tiempo, dispongan de menos recursos para otros gastos.

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