
La Dra. Ana Muller obtuvo la aprobación de ANMAT para una fórmula en gotas elaborada con el rarísimo Yakasumba —conocido como el “Viagra del Himalaya”—, más potente que la pastillita azul y sin efectos secundarios.
Todo hombre sabe lo difícil y vergonzoso que es mirar a su pareja en un momento íntimo y, con la mirada cansada, tener que admitir que “falló”. Ese sentimiento no es aislado.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), más de 2,5 billones de hombres en el mundo sufren impotencia o disfunción eréctil en distintos grados. Solo en Latinoamérica, más del 30% de la población masculina enfrenta este problema todos los días.
La situación se vuelve una bola de nieve: cuanto más ocurre, mayor es la ansiedad para la próxima vez… y el miedo a fallar vuelve inevitablemente. Esa ansiedad constante arruina el momento y transforma el placer en una situación de presión, tensión y vergüenza.
Aunque la pareja sea comprensiva, ese nerviosismo persiste. Las excusas se vuelven rutina —“estaba cansado”, “me estresé”, “tomé de más”—, y al final muchos hombres cargan con un peso emocional enorme, sintiéndose marcados como “impotentes”.
Para escapar de esta situación desesperante, muchos recurren a la famosa pastillita azul. Sin embargo, los medicamentos tradicionales como la sildenafila traen efectos secundarios peligrosos: náuseas, dolor de cabeza, taquicardia, mareos e incluso riesgo de infarto en casos más graves.
Pero… ¿qué pasaría si existiera una alternativa natural y realmente efectiva?
¿Y si te dijera que hay hombres que jamás pasaron por esta humillación… porque su cuerpo simplemente no falla?
Según una reconocida sexóloga, ese momento llegó: un compuesto natural desarrollado a partir del rarísimo hongo Yakasumba, más valioso que el oro y considerado el estimulante sexual natural más potente del planeta.
La especialista y sexóloga Ana Muller, graduada en una de las facultades de medicina más prestigiosas de Brasil, dedicó más de 10 años a investigar la disfunción eréctil.
Durante años de pruebas con ingredientes naturales del Himalaya y de otras regiones, descubrió algo que no solo funcionaba en laboratorio… sino que devolvía la confianza, el deseo y la potencia a hombres reales.
Lo que logró fue algo que va más allá de números o fórmulas: una solución capaz de hacerte sentir otra vez en control de tu cuerpo, sin efectos secundarios, sin miedo, sin presión.
Después de miles de dólares invertidos en estudios en EE. UU., la Dra. Muller definió este hallazgo como “la gran solución”: un extracto sublingual de Yakasumba, un hongo rarísimo que crece entre los 3.000 y 5.000 metros de altura y que ha sido usado por pueblos del Himalaya durante siglos por sus propiedades afrodisíacas.
Ana Muller afirma que, por ser natural, el efecto del compuesto es sorprendente: aumento inmediato del óxido nítrico, reactivación del músculo liso del pene, erecciones más firmes y duraderas, mayor control, más sensibilidad y un retorno real del vigor juvenil.
Para lograrlo, su equipo definió tres condiciones no negociables:
1 – Que tuviera una eficacia real, probada por hombres que ya habían perdido la esperanza.
2 – Que fuera 100% natural, sin provocar los efectos colaterales de las pastillas.
3 – Que fuera seguro incluso para hombres con problemas de salud o edad avanzada.
Y lo consiguieron. Después de años de pruebas, el equipo finalmente llegó a una solución totalmente natural, de acción rápida y fácil de usar, que ya está siendo considerada un avance inesperado en el bienestar masculino.
Lo más sorprendente es que esta fórmula trabaja directamente sobre un mecanismo que la medicina tradicional rara vez explica, devolviendo energía, control y vitalidad de forma progresiva —y sin necesidad de recetas médicas.
Recientemente, Ana Muller viajó a Buenos Aires para presentar los resultados en una conferencia en la Facultad de Farmacia y Bioquímica de la UBA, donde nos concedió una entrevista exclusiva.
Lo que reveló podría transformar la vida de millones de hombres…
Entrevista con Ana Muller, la especialista que desafió a toda una industria

Redacción: Eliza, ¿podrías contarnos cómo surgió tu deseo de desarrollar un sustituto para los fármacos tradicionales del mercado?
Ana Muller: Todo empezó cuando vi de cerca cómo este problema puede destruir la vida de un hombre. Mi esposo comenzó a sufrir disfunción eréctil justo cuando cumplió 44 años. Fue devastador para él… y para nuestra relación.
Y, como miles de parejas, también caímos en ese ciclo de frustración, nervios y excusas. Yo ya era especialista en salud sexual masculina y sabía que lo que estábamos viviendo era la realidad de millones de hombres.
Ese fue mi punto de quiebre. Decidí dedicar mi vida entera a buscar una solución real, sin riesgos, que no dependiera de comprimidos llenos de efectos secundarios como mareos, taquicardia o náuseas.
Todo avanzaba bien… hasta que empecé a recibir llamadas anónimas, mensajes extraños, y puertas que antes estaban abiertas comenzaron a cerrarse.
Fue ahí cuando entendí que este descubrimiento no era solo científico. Tocaba intereses enormes… y eso me convirtió en un problema para la industria.
No es que quieran hacer daño. Es que un compuesto natural, eficaz y accesible amenaza un mercado de miles de millones. Y eso, simplemente, no lo pueden permitir.”
Redacción: No entiendo, ¿podrías explicarnos por qué la gran industria te considera una enemiga después de tu descubrimiento?
Ana Muller: La respuesta es simple: plata.
No hay otra explicación.
El mercado mundial de productos para la erección mueve miles de millones de dólares al año. Y, de repente, aparece un compuesto natural, tres veces más eficaz que la pastillita azul, con un 99% de aprobación en pruebas, sin riesgos y muchísimo más accesible.
Imaginate lo que eso significa para los gigantes farmacéuticos: pérdidas enormes.
Por eso hicieron de todo para evitar que este descubrimiento saliera a la luz.
Redacción: Tiene sentido… pero contanos un poco más sobre tu descubrimiento y cómo llegaste a esa solución.
Ana Muller: Dediqué años a estudiar todo lo que existía en el mercado. Probé cientos de combinaciones de ingredientes naturales, viajé por distintos países, observé patrones de salud sexual y realicé pruebas clínicas… pero aún sentía que algo faltaba.
Fue durante una de esas expediciones cuando todo cambió.
Descubrí algo que me dejó helada:
los hombres que vivían en ciertas aldeas del Himalaya, incluso después de los 40 años, casi no sabían lo que era disfunción eréctil.
Mientras el promedio mundial supera el 60%… allí, era menos del 5%.
Eso me sacudió por dentro.
Empecé a estudiar sus hábitos, su alimentación, su entorno… y fue ahí donde vi el patrón: casi todos consumían un hongo que ellos trataban como parte de la vida diaria — sin saber que estaban protegiendo su virilidad.
Ese hongo se llama Yakasumba.
Crece entre los 3.000 y 5.000 metros de altura. Es rarísimo, más valioso que el oro, y ha sido usado por siglos como afrodisíaco natural.
A partir de ahí, todo encajó.
El Yakasumba no solo estimulaba el óxido nítrico y la circulación.
Reconstruía la musculatura lisa del pene, devolvía el control, la sensibilidad… y, sobre todo, la confianza.
Ese hallazgo no cambió solo mi investigación.
Cambió mi propósito. Cambió mi vida.




