
Se derrumban las tasas: qué pasa con los plazos fijos y qué riesgo hay para el dólar
Luego de dos medidas claves del BCRA y la CNV, el mercado enfrenta un nuevo escenario de rendimientos reales negativos mientras se sostiene la estabilidad cambiaria. La tasa Badlar ya está en mínimos desde marzo y la Tamar perforó el 30%.
En los últimos días, mientras el dólar se mantiene en un escenario de relativa calma, la atención del mercado se trasladó con fuerza hacia las tasas de interés. En el arranque de diciembre se profundizó el desplome de los rendimientos en pesos como consecuencia de dos medidas clave adoptadas por el Banco Central y la Comisión Nacional de Valores (CNV). Las tasas de los plazos fijos ya exhiben retornos negativos en términos reales.
Pero ese fenómeno no se limita a las colocaciones a plazo, sino que afecta al conjunto de las inversiones en pesos. En ese contexto, vuelve a ganar peso una pregunta central entre los operadores y los ahorristas: ¿puede este nuevo escenario de tasas complicar al dólar?
El jueves pasado, por recomendación del Banco Central, la CNV limitó la operatoria de los Fondos Comunes de Inversión (FCI) Money Market en el mercado de cauciones. La medida apuntó a reducir la volatilidad de las tasas de muy corto plazo y a mejorar la efectividad de la transmisión de la política monetaria.
El objetivo es acelerar la baja del costo del dinero, lo que ya está generando un doble efecto: por un lado, los inversores institucionales se ven empujados a extender duration para buscar mejores retornos; por otro, los pequeños ahorristas enfrentan menores rendimientos en los Money Market y en los plazos fijos, que ya se ubican en terreno negativo en términos reales.
En línea con esta estrategia, el miércoles el BCRA fijó un piso en torno al 20% para la tasa de las simultáneas y también para el mercado de REPO, que es la herramienta que utiliza para marcar una referencia en los rendimientos de corto plazo. Además, la entidad puso en marcha una flexibilización de la exigencia de encajes para los depósitos bancarios, que liberó liquidez al mercado.
En ese marco, la tasa TAMAR (Tasa Mayorista de Argentina), que publica a diario la autoridad monetaria y se basa en los rendimientos de los plazos fijos de mayor volumen, perforó el nivel clave del 30% nominal anual y alcanzó mínimos en nueve meses. Mientras que la tasa BADLAR ya se ubica en el 28%, el nivel más bajo desde marzo. Por su parte, la caución a un día bajó a 17%.
En cuanto a los plazos fijos, las tasas para los principales bancos del país ya no superan el 26,5% nominal anual, claramente por debajo de una inflación que ronda el 2,4% mensual. En términos simples, mientras el dólar se mantiene calmo, las tasas tampoco logran compensar la pérdida de poder adquisitivo, salvo para quienes estén dispuestos a extender plazos con otros instrumentos, como Bonos CER, Sub soberanos y Duales.
Tasas en baja, ¿vuelve la presión sobre el dólar?
En este contexto, algunos actores del mercado temen que este combo termine generando una presión transitoria sobre el dólar. La inquietud aparece pese a que hoy la oferta de divisas es mayor, no solo por el incremento en las colocaciones de obligaciones negociables —que ya superaron los u$s4.200 millones—, sino también por la estacionalidad que juega a favor del tipo de cambio. Sin embargo, la mayoría de los economistas relativiza que el dólar pueda “picarse”, al menos en el corto plazo.
En el segmento de los FCI Money Market, donde los clientes de bancos y billeteras buscan rendimiento por el dinero en cuenta, las tasas también retrocedieron con fuerza: hoy, la billetera que más paga lo hace con una TNA del 27%, igualmente negativa en términos reales. Algunos fondos vinculados a billeteras logran ofrecer hasta 34% anual, aunque bajo condiciones.



