
Tras un conmovedor y multitudinario funeral, Francisco fue enterrado en su basílica preferida de Roma
El cardenal Giovanni Battista Re presidió la homilía y repasó el pontificado de Bergoglio frente a unos 50 líderes mundiales; unas 400.000 personas participaron de los eventos.
Roma Caput Mundi, “Roma cabeza del mundo”. La expresión latina resume a la perfección lo que se vivió este sábado durante el impresionante funeral solemne de Francisco, que atrajo a esta capital —totalmente colapsada y blindada por un evento histórico— a los poderosos del mundo y a una multitud conmovida por su muerte. En total, unas 400.000 personas se acercaron con fervor y gratitud a despedir a Jorge Bergoglio: 250.000 al funeral en la Plaza de San Pedro y otras 150.000 acompañaron el recorrido del papamóvil que trasladó el féretro hasta la Basílica Santa María la Mayor.
El funeral incluso dio lugar a una suerte de último “milagro” del papa Francisco, defensor a ultranza de la cultura del diálogo en un mundo cada vez más polarizado: un inesperado encuentro entre Donald Trump y Volodimir Zelensky. En una imagen publicada por el presidente ucraniano en sus redes sociales, ambos aparecen frente a frente, conversando con confianza, casi en tono de confesión, sentados en dos simples sillas dentro de la Basílica de San Pedro.



